Siento una alegría que no la puedo decir con palabras. Tengo una ilusión tremenda. Después de tanto tiempo por fin he visto mi sueño hecho realidad. Mis papás me han traído una gatita. Silvia, la señora de la protectora de animales que la rescató de la calle, la llamaba Jade pero yo voy a llamarla Rayitas, porque es de color pardo y tiene como unas franjitas como de color gris y ocre, es como atigrada . Es muy bonita. Para mí es preciosa y tiene una carita precisosísisisisisisisisiisisima!!!!!!! ( Lo digo como Ona, la muñequita de Youtube ).
Ya hace una semana que está en casa. Es muy tímida. Pero es muy buena y muy tranquila. Al principio, pensaba que no me quería porque estaba como muy miedosa y se escondía en cuanto me acercaba un poquito pero las cuidadoras de la protectora, Silvia y Lorena, nos explicaron como había que cuidarla y parece que ya me va dejando tocarla. Yo creo que ahora no hay una niña en el mundo más feliz que yo.
Todos los días, quiero volver pronto del cole para abrazarla, acariciarla y estar con ella. No sé como he podido aguantar tanto tiempo sin mi gatita. Llegué a pensar que mis papás ya no iban a traerme a la gatita.
Siempre pasaba algo que hacía que no llegara este momento. Pero en el fondo, en lo más hondo de mi corazoncito, sabía que este día llegaría, porque mis papás, cuando me prometen algo, siempre lo cumplen.
Ahora, sé que debo tener paciencia y quererla y cuidarla mucho. De momento, mi papá se ocupa limpiarle el arenero y entre el y mi mamá, le preparan la comidita. Yo voy a hacer todo lo que pueda para cuidarla y para que juegue conmigo. Quiero dar las gracias a mis papás por lo buenos que son y la paciencia que tienen y por haberme conseguido el gatete. Sé que he sido muy pesada pero también es verdad que merecía tenerla porque he sido muy buena.
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