Si, ya sé lo que me vais a decir, que ya han pasado 3 meses desde que hice la Comunión y no he dicho nada por aquí. Pero tranquilos, que tengo a quien echarle la culpa. Pues a mi papá.
¿ Quien si no ?. Resulta que le tengo encargado que sea mi secretario en el blog pero se ha despistado mucho. Entre unas cosas y otras, apenas ha tenido tiempo hasta hoy para contar el día tan bonito e inolvidable que pasé, ya que también vinieron mis amigas Verónica y Aziri .
Además, mi papá leyó un pasaje de la Biblia y yo no sé si me emocioné o no. Estaba un poco nerviosa porque los demás niños y yo también teníamos que hacer algunas cosas durante la celebración de la Santa Misa.
Unos meses antes, mi mamá fue a comprarme un precioso vestido blanquito con una especie de cinturoncito azul de una tela muy suave. Yo creo que rea la más guapa de todas las niñas. Bueno, eso dijeron mis papás, así que seguro que sería verdad.
Por suerte, vinieron bastantes familiares a la Comunión. Vinieron mi tía Mari, con su marido y también venía el primo Alejandro. Un primo de mi papá al que yo no había visto nunca. Estuvieron también mis primitas, , mi tita Gema y el tito Salva. Ah!, y también estuvieron la tita Mary, que la quiero un montón y el tito Juan, mi yayo Mariano y la yaya Carmen. Bueno, creo que no me olvido de nadie.
Hicimos muchas fotos y luego nos fuimos a un restaurante que hay muy cerca de la UAM, que tenía zonas verdes, un poco de bosque y un parque infantil. Lo pasé muy bien pero ya hubo un momento en el que como los adultos hablaban entre sí, las niñas nos aburríamos un poco y al rato de comer nos fuimos a casa y seguimos allí con le celebración a media tarde.
Al yayo Mariano le hizo especial ilusión que le invitáramos, ya que por unas cosas que serian muy largas de contar, no estuvo en las Comuniones de sus 3 hijos.
Y luego, al día siguiente, fui con mis papás a la residencia en la que vive mi yaya Loli para que me viera lo guapa que estaba vestida de Comunión. Mis papás también iban vestidos con los mismos vestidos del día de mi Comunión. Yo creo que mi yaya se emocionó, pero no estoy segura. Es verdad que ella igual ya no me conoce a mí ni a mi papá dice que ella se merece este detalle que tuve y mucho más. Porque ella siempre ha sido muy buena, lo que pasa es que desde hace tiempo está malita. Ya no sabe quien es ella ni quienes somos nosotros. Una penita.
Hoy quiero dedicar esta entrada especialmente a mi yaya Loli y también a mi yayo Mariano.
Un besazo a ambos.
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