Mis papás alucinan con lo pájara y trapacera que soy con solo 8 años. Como ya sabéis, soy casi una "chocoadicta". Me encantan las cosas de chocolate. Pues bien,resulta que esta tarde le pedí a mi papá unos batidos de chocolate porque yo pensaba que me iba a gustar pero luego lo probé y no me gustó mucho que digamos y no sabía como decir que no me gustaba este batido de chocolate así que no se me ocurrió mejor cosa que decirle a mi mamá:
- ¿ Pero no decías que no tengo que tomar tanto chocolate?.
Mis papás estallaron en una sonora carcajada y no podían parar de reir. Mi papá apenas podía respirar de la risa que le entró.No podían creerse que se me hubiera podido ocurrir una respuesta tan ingeniosa para librarme del dichoso batido. Pero ahora resulta que mis papás, como son casi tan listos y trapaceros como yo, pues me han tomado la palabra y lo mismo a partir de ahora me suministran menos chocolate.
Voy a seguirles haciendo la pelota, no vaya a ser que se ponga fea la cosa.
Pero pasemos a otro tema. Hace casi un mes fue mi cumple. Ya he cumplido 8 añitos y aunque no hemos podido hacer fiesta con mis amiguitas del cole por el rollo del virus, si que pude celebrarlo al menos con mis papás con una tarta casera de esas que tan ricas hace mi mamá. Pero como son de chocolate............veremos a ver si me sigue haciendo con esto que ha pasado hoy.
Y justo hoy mismo, he tenido mala y buena suerte al mismo tiempo. Os preguntaréis como puede ser esto. Pues lo explico a la voz de ya!!!!!.
Resulta que hoy estaba en un Leroy Merlin con mis papás y para ayudarles, cojo un bote de pintura que pesaba nada menos que 15 kilos!!!!!!, y justo al momento se me cayó sobre mi muslito derecho el bote y luego cayó al suelo y se desparramó mucha pintura. Yo solo quería ayudar a mi papá y me dio un susto tremendo. Estaba avergonzada, no sabía donde meterme. Tenía miedito de que me pudieran regañar, estaba a punto de llorar y ni siquiera me daba cuenta de si tenía dolor. Luego, fui con mi papá al baño y vimos que tenía un chichón muy grande en el muslito. Pero por suerte, todo quedó en un supersusto y además, tanto mis papás com las chicas del Leroy Merlin se portaron muy bien y me tranquilizaron. Incluso me regalaron un lápiz con sacapuntas.
La suerte, dice mi papá, es que si se me hubiera caido en el pie, se me hubieran roto varios huesitos y me tendrían que haber operado y puesto escayola por lo menos un mes. Yo creo a mi papá porque parece que entiende bastante de estas cosas. Así que por eso también digo que he tenido buena suerte.
Dicen mis papás que hoy mi Ángel de la Guarda me ha salvado de una buena. Esto lo tengo que contar en la clase de catequesis, a ver qué me dice mi profe.
También ha sido el cumpleaños de mi papá. Tuve suerte y mi mamá me hizo otra de esas tartas de chocolate que tanto me gustan. Este año las celebraciones de los cumpleaños han sido un poco rollo con esto del virus pero por lo menos hemos estado juntos y me han dejado soplar las velas a mí, que me hace mucha ilusión.
Y ya acabo por hoy. Quiero contar una cosa que me ha pasado superbonita hoy por la tarde. Y es que, paseando por la playa con mi mamá, nos hemos encontrado con un gatete que se iba acercando a mí y se restregaba entre mis piernecitas. Me dejó tocarlo un buen rato!!!!!!!!!. Yo estaba a punto de llorar de alegría y emoción. Hacía más de un año que un gatete de la calle no se dejaba tocar y acariciar por mí.
Mis papás me hicieron varios videos y estaban supercontentos de verme feliz. Yo creo que era una "gatita chica". Era muy buena y me hizo " la croqueta" varias veces. Yo creo que le caí bien. Me entraron unas ganas enormes de llevármela pero sé que tengo que seguir esperando un poco más.
Casi se me olvidaba!!!!!!. Mis papás celebraron el aniversario de que llevan años juntos y queriéndose como el primer día y eso me da mucha alegría. Para celebrarlo, nos fuimos los 3 al Hotel-Escuela. Es un sitio donde se come de lujo y a mi papá se le pone cara de satisfacción de lo ricas que están las comiditas allí. Yo creo que a lo mejor exagera un poco, pero verle con esa cara de niño con juguete nuevo, no tiene precio y a mí me encanta verle así.
Como véis, he tenido un mes muy cargadito.
Un besazo para esos papás tan buenos que tengo.