domingo, 22 de febrero de 2026

Celebrando mi cumpleaños y el de mi papi en Lanzarote.

 

Tenía muchas ganitas de sacar un rato para contaros como lo pasé de bien en la fiesta de mi "cumpliaños feliz" . Estuve en Micrópolix con mis amigos del cole y con alguna amiga más. Estuvimos de merienda y visitando casi todos los sitios del Micrópolix. Lo pasé muy bien y el tiempo se me pasó volando pero me lo pasé mucho mejor con mis papás hace unos días, que nos fuimos a ver una de las islas canarias.

Fuimos a Lanzarote y aunque hacía mucho viento y el tiempo estaba fatal, pudimos visitar casi todos los sitios que nos propusimos. Pero más que los sitios, hubo un par de cosas que espero que no se me olviden nunca. Una de ellas fue mi primer paseo en camello. Son unos animales, que cuando los ves de cerca, te dan más impresión que verlos un poco más lejos. Hacía un viento muy asqueroso pero lo pasé muy bien. En el otro lado del camello iba mi papá. El ya se había montado otras veces y le dio mucha menos impresión que a mí. 

Lo otro que me encantó es que el Fiat que alquilamos, resultó ser descapotable. Mi papá no lo sabía y lo descubrí yo porque me di un golpe con el techo del coche y me fijé en que era menos rígido y tenía un poco como forma de persiana cuando está enrollada del todo. A pesar de que con el viento y el techo descapotado casi no se podía ni respirar, no quise perderme la experiencia de ir en un descapotable.

Hacía tiempo que lo deseaba con toda mi alma y casi sin querer, se cumplió mi deseo. 

Luego vimos casi todos los sitios que se podían visitar , como Los Jameos del agua y la cueva de Los Verdes. Es un paraje muy bonito y singular. Fui con mi papá porque a mi mamá le da un poco de agobio los sitios cerrados. Otro sitio que me encantó fue el Parque de Timanfaya. Es un sitio muy curioso de ver y que seguro que se quedará en mi mente mucho tiempo. 

Hubo un sitio que le encantó a mi mamá, que es una especie de laguna verde que hay junto a un pueblo que se llama El Golfo. También Los Hervideros, que es algo así como un hueco de un acantilado, donde chocan las olas con mucha fuerza. Es impresionante la fuerza que puede llegar a tener el mar. Es un auténtico espectáculo. 

Lo único que no me gustó es que hacía muy mal tiempo y no me pude bañar y estábamos también un poco malitos los 3, pero aún así, lo pasamos muy bien.

Con muchas ganas de seguir viajando.