Y me dejó elegir tarta pero no me gustó mucho. El caso es que era de nata y chocolate pero estaba un poco dulce y no me gustó demasiado . Como no quise quedar mal ni ofenderle, le dije que la compartía con él y con mami, porque yo ya había comido casi toda la tarta casera que hizo mi mamá para mi cumple.
Mis papás ya se están dando cuenta de esta estrategia y ya no cuela, pero no les importa. El caso es que de todas formas lo pasamos muy bien y mi papá sopló las velas de los 57 añazos que hizo. Dice que menos mal que van con números, que si fueran con velas de las antiguas, igual no tendría fuerzas para apagar 57 velas de un solo soplido. Y el fin de semana, nos fuimos a celebrarlo como le gusta celebrar las cosas a mi papi, a lo grande y por todo lo alto. Estuvimos en el restaurante " La Montaña", en El Pardo. Fue una comida espectacular, nos dimos un auténtico homenaje . La ocasión lo merecía. Después estuvimos un rato dando un paseo cerca del río y en un parque cercano.
No quería que se me olvidara una cosa muy importante que me pasó ayer mismo cuando fui a ver a mi amiga Aziri, una de mis mejores amigas del colegio y de mi clase. Justo cuando nos bajamos del coche , no me dí cuenta de que venía un bus y mi amiga Aziri yo creo que me salvó la vida, o eso creo yo.
Ella me sujetó del brazo y tiró de mí hacia atrás. Menudo susto me llevé. El corazón me latía a toda velocidad. Pienso que me salvó la vida. Entre su ayuda y entre que el autobús iba despacio pues no pasó nada y tanto es así que hoy puedo estarlo contando para poder recordarlo y darle las gracias para siempre a mi amiga Aziri. De todas formas, mi mamá vio el momento y dice que no fue para tanto, pero a mí se salía el corazón del pecho y creo que es un momento que espero no olvidar nunca. Gracias Aziri!!!!!!!!