miércoles, 17 de abril de 2024

Los Reyes son los padres y el Ratoncito Pérez tampoco existe.

 

Mi papá tuvo una reunión hace poco conmigo para anunciarme lo que yo ya sabía e imaginaba desde hacía tiempo, pero me hacía la despistada por temor a que, si decía que sabía el "truco" de los Reyes, ya no me volverían a traer más juguetes. Y así pude "estirar el chicle" de Papa Noel y los Reyes Magos del año pasado.

De paso, tuve la confirmación oficial de que el Ratoncito Pérez también son los padres.

¿ Hay algo en esta vida en lo que  algo no sean los padres ?.


Pero a pesar de ponerme algo triste cuando lo supe ( me dijo Aziri, una amiga del cole, en realidad estoy muy contenta porque gracias a mis papás y al resto de adultos y niños mayores que conozco y que guardaron celosamente el secreto, yo y otros muchos niños, hemos tenido la ilusión durante muchos años de que los Reyes existían de verdad. Y llegué a creerlo, porque una vez, gracias a la inmensa ilusión que tenía, los "vi" de "verdad". Os lo juro!!!

En cambio, mi papá, por "chismoso" ( curioso ), nunca tuvo la ilusión de los Reyes Magos y es una de las pocas cosas de las que se ha arrepentido en su vida. Así me lo confesó. El lo descubrió con solo 5 añitos porque fingió estar dormido y pudo ver a su primo Alfonso disfrazado de Baltasar, el Rey negro. Entonces mi papá le oyó hablar y supo enseguida que los Reyes no existían. Mal por él, porque nunca tuvo esa ilusión.  El solo tuvo la ilusión una vez y el enorme gusto y satisfacción por darse cuenta del secreto tan pronto. Sintió una inmensa alegría ese día pero yo he tenido ese "gusanillo" unos cuantos años más.

Dice mi papá que la fe y la ilusión por algo te hacen ver cosas increíbles y conseguir cosas que piensas que no eres capaz de hacer. Gracias, papás, por hacerme sentir que soy fuerte y especial para vosotros.

Ahora sé que existen, pero en mi cerebro y mi corazón. Ahora me toca a mí guardar el secreto para otros niños más pequeños que yo, para que cada año sientan lo mismo que he sentido yo durante todo este tiempo. Yo ya me estoy haciendo mayor y en el fondo, quería saber la verdad. También es bonito darte cuenta de que te haces mayor y tienes muchísimas cosas que aprender y descubrir. 


Es verdad que a veces me da un poco de pereza aprender pero veo también que es muy útil y necesario.

Ahora soy yo quien tiene que irse comportando, poco a poco, como una chica que se va haciendo mayor y tengo que ir siendo más responsable. Es lo que tiene irse haciendo mayor, pero supongo que también tendrá sus cosas buenas.