Hola. Hoy no soy yo quien os escribe. Bueno, entendedme, si soy yo pero escribo en nombre de mi nueva gatita porque ella no habla ni sabe leer y escribir así que ella os va a contar lo contenta que está de llegar a su nueva casa, que en realidad es la mía.
Mis papás sabían lo triste que me quedé después de que se tuvieran que llevar a Rayitas y llegué a creer que nunca más volvería a tener otro gatito. Pero seguí confiando en mis papás porque yo sé que siempre intentan cumplir lo que prometen y esta vez lo han conseguido.
Gracias también a Silvia, a Lorena, Nuria, Susana y José, que la han cuidado desde que la encontraron abandonada en la UAM y pensaron inmediatamente en mí, pensando que igual podría gustarme.
Y ya lo creo que me ha gustado. Es una gatita preciosa, tricolor, con unos bigotitos finitos y muy grandes. La noche anterior casi no pude dormir. Tenía casi los mismos nervios y emoción que para Papá Noel o los Reyes Magos.
Es una gatita muy cariñosa, simpática y trapacera. Vamos, como yo pero en felino. Pero tiene su carácter. Ya me ha bufado un par de veces y me ha arañado un poco pero es que es verdad que a mí me pudo el ansia viva ( the living craving ) . He esperado mucho tiempo y prometo que voy a hacer todo lo que pueda para quererla y cuidarla.
Hoy solo se me ocurre una sola cosa. Dar las gracias a todas las personas mayores que han conseguido que el deseo de una niña pequeña como yo, se haya hecho realidad. Supongo que también será porque soy una niña muy buena que se porta superbien. Un besazo, de todo corazón.