Andaba yo con la idea de ir renovando el vestuario para la nueva temporada de otoño-invierno cuando, mira tú por donde, en una de estas veces que mi mamá y yo fuimos a ver "trapitos", vi uno que me encandiló y me emocionó. En cuanto lo vi supe que tenía que ser mío y para ello urdí mi plan maestro de zalamería programada. A tal fin, mostré mi mas bonita sonrisa y puse cara de buenecita y empecé a decirle a mi mamá:
--Ay mami,mami, por fa, por fa, please..........!!!!!!!. Es que me ha encantado ese "porcho" ( peto), tan azul y tan bonito. Es que me he portado tan bien aquí en Barcelona.............no me digas que no me lo compras que me caigo del susto aquí mismo. Es que es precioso y mira como se me marca la silueta.
Y el plan dio resultado, amigos. A los pocos minutos, como mi mamá es tan buena, me compró el "porcho" y me hizo la niña más deliz del mundo en ese momento.
Pero me dijo bien clarito que era por lo bien que me estaba portando en Barcelona. Fui tan buena que incluso una señora de las que limpia las habitaciones del hotel, como ya nos conocía del verano y por estar aquí toda la semana, pues me regaló una muñequita con su carrito y todo. La verdad es que me emocioné mucho.
Pero no quería que se me olvidara contaros una cosa que me pasó y que me dio un poco de susto una vez que llegamos a Madrid. Y es que, un poco por debajo de la zona del culete donde mi papá me aplica una pomadita, resulta que me salió un poquito de sangre. Y aunque no me dolía yo me preocupé mucho porque pensé que "ya me estaba haciendo mayor" ( en fín, ya me entendéis ).
Se lo dije a mis papás pero me tranquilizaron. Me dijeron que todavía era muy pequeña y que ese poquito de sangre igual era porque le heridita de la operación podía haberse abierto un poquitín.
Me tranquilizaron y me dijeron que no tenía que moverme tanto porque habían pasado pocos días desde la operación. Lo malo de todo es que me perdí una fiesta de cumpleaños de una de mis amigas del cole pero para compensarme, mi papá me llevó a ver un gatete a casa de una señora que lo rescató de la calle. Tengo muchas ganas de llevarlo a casa y cuidarle. De momento nos estamos conociendo. Es un gatito "chica" y se llama Jade pero creo que, si finalmente me lo llevo a casa, le voy a cambiar el nombre porque ese no me gusta. Un besazo para mis papás, que me están cuidando muy bien.