martes, 15 de agosto de 2017

Vacaciones con mi papá en el pueblo.


Estaba como loca por llegar para contaros las vacaciones tan chulis que he pasado con mi papá.
He estado la semana pasada en la casa de la yaya en Torre de Juan Abad y fui yo solita con mi papi.
Como tenía muchas ganitas de llegar le preguntaba a cada momento a mi papá "kolko stava"? (cuanto falta) y mi papá, con una paciencia infinita e incansable me decía que cada vez faltaba menos y que ya estábamos llegando. Le puse a prueba queriendo parar para hacer pis, para beber agua y "chevecha"(bebida carbonatada con gas), para hacer caquita, para comer.......y ¡¡¡para volver a casa con mami!!!!.
Ninguna vez se enfadó conmigo mi papá y siempre estaba contento de hablarme y de demostrarme su paciencia y cariño. La verdad es que a este paso voy a tener que empezar a quererle mas que a los gatitos de "baba Amche" porque se lo ha ganado a pulso.
Total, que llegamos a la casa del pueblo y al principio me dio algo de susto porque había escaleras y me daba algo de miedito los adornos de la puerta porque desde dentro parecían muñequitos malotes pero enseguida llegaron mis primitas con 2 amiguitas y me puse muy contenta y me dieron besitos y abrazos pero solo estuvieron un ratito porque se fueron a una fiesta de niñas mayores y me dijeron que yo no podía ir. Entonces me puse muy triste y empecé a llorar muy fuerte y le preguntaba a mi papá que por qué no me querían y él no supo decirme lo que pasaba y también se puso muy triste. Luego me explicó que nos invitaron pero que no se dio cuenta del mensaje y eso ya me hizo sentir mejor y se me pasó.
Lo hemos pasado muy bien juntos pero hemos tenido alguna peleilla que otra. Sobre todo la primera noche, que yo echaba mucho de menos a mi mamá y cuando me dí cuenta de que ella no estaría me puse a llorar con una tristeza que nunca antes había sentido. Me dí cuenta de lo que es estar triste de verdad. Entonces mi papá me abrazó y me achuchó con todas sus fuerzas . El ya me dijo muchas veces que mami no estaría esta semana con nosotros pero yo no me lo creía del todo.

Este primer día cené poco. Mi cabecita de niña pequeña había tenido muchas "enritaciones" y emociones ese día y además estábamos cansados del viaje. Supongo que por eso al final dormí enseguida.

El día siguiente, era miércoles y ya estaba mas contenta. Nos fuimos a comer a casa de mis titos Michel y Eva y lo pasé muy bien con las primitas. Son muy buenas las 2 pero juego un poco mas con la primita Abril porque es menos mayor que mi primita Arena. Luego fuimos por la noche a la plaza de abajo a jugar un ratito con mis primitas y otras amigas de ellas. Todas eran mayores que yo pero lo pasé superbien con todas pero se pusieron algo pesadas ya que todas querían cogerme y abrazarme.
En fin, es lo que tiene la fama y ser popular.........Esa noche vino mi primita Abril y Sara, una amiguita suya, para acostarme y ayudar asi un poco a mi papá. He descubierto que mi papi también sabe rascarme la espalda despacio y suave para hacer que me duerma.

Al día siguiente nos fuimos a una casa que tiene el yayo cerca de Valdepeñas. Los mayores hicieron una cosa que llaman barbacoa y que consiste en que queman grasas de animales y nos las comemos.
A mí lo que me gustó mucho fue el choricillo y la morcilla. Estuve con mi papá, el yayo y mis primitas. Lo pasamos muy bien pero ese día acabé muy cansadita y me dormí en el coche cuando volvimos. Llegamos a la casa del pueblo y me desperté. Le pregunté a mi papi por el ruido de campanas que hacía el "clock"(reloj) que hay en la plaza de arriba ya que como sonaba cada hora me daba un poco de susto y le decía a mi papá que me cogiera en brazos. Perdí la cuenta de las veces que mi papá me cogió en brazos a lo largo de la semana. Total, que me llevó por la noche a la iglesia para ver desde allí la luz de la campana del reloj de la plaza y de paso ver las de la iglesia. No llegué a ver la campana de la plaza pero no me  importó. Me abracé a mi papá y así dejé de temer a la campana.
Le pregunté a mi papá si en el pueblo había "bubos"  (búhos) pero no pudimos ver ninguno.

Casi se me olvida contaros que el miércoles por la noche mi papá me llevó al teatro a ver unas marionetas. Lo pasé genial y eché la cabecita en su brazo un buen rato para ver mejor el teatro.
Gracias al amor y cariño de mi papá,cada vez estaba menos triste por no estar con mi mamá pero me seguía acordando mucho de ella y de vez en cuando le preguntaba a mi papi que cuando volvíamos a la casa de Madrid. También me ayudó mucho jugar con mis primitas y sus amigas pero mi papá era algo pesado. No me dejó solita ni un momento el muy pesado.

El viernes fue el día de la semana que mejor lo pasé. Me invitaron al cumpleaños de mi primita Abril y le hice 2 regalos que le gustaron mucho porque los eligió ella misma. Era una baraja de plástico y unos lápices de colores para pintar. Jugué un buen rato con Abril y sus amigas pero como algunos ratos jugaban a juegos de niñas mayores yo me enfadaba y me aburría un poco pero fueron todas muy buenas y al poco rato volvieron a jugar conmigo. Luego le cantamos la canción de Cumpleaños Feliz a la primita y comimos tarta. Ese día jugué mucho y me dormí muy rapido.

Y ya solo me falta contaros el sábado y el domingo.
El sábado por la mañana mi papá me llevó un rato a la ermita pero no pudimos verla por dentro. De todos modos me lo pasé muy bien y ya por la noche mi papá me llevó a la piscina a ver el teatro de La Sirenita. Me lo pasé genial porque también estaban mis primitas y sus amigas. Este día también me cansé mucho y me acosté nada más llegar pero el sábado estaba muy contenta porque mi papá me explicó que al día siguiente ya íbamos otra vez a la casa de Madrid y a estar otra vez con mi mamá.
Yo ya me daba cuenta porque mi papá empezó a recoger y guardar cosas y aunque me daba algo de penita por despedirme de mis primitas también tenía muchas ganas de volver a estar con mi mamá.

Y ya por fin de vuelta!!!!!!!!. Primero pasamos por el pueblo del yayo y estuvimos comiendo.
También estuvo el tito Michel y lo pasamos requetebien porque además me llevaron a ver los dibujos y pinturas que mi yayo ha estado pintado durante mucho tiempo. La verdad es que son unas pintuar muy chulis y muy bien hechas pero hasta que llegue al nivel de excelencia y calidad de los happys y soles que yo pinto le falta mucho camino por recorrer. Igual me animo un día de estos y le enseño a pintar de verdad.

Y después de esto y de una tremenda siesta por mi parte en lo que quedaba de viaje de vuelta, llegamos a casa. No os podéis imaginar el abrazo tan fuerte que le di a mi mamá al verla. Casi le troncho el pescuezo. Pero no nos importó a ninguno porque al fin estábamos de nuevo juntos los 3.

Gracias papi, por lo bien que te has portado conmigo esta semana.Me he dado cuenta de lo mucho que me quieres y de cuanto te gusta estar en mi compañía. Sé que a veces soy un poco pesada pero lo hago porque quiero saber cuanto me quieres.